Revista Laberinto

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Lecciones de la vida
Las lecciones de la vida
En esta sección Antonio Doctor nos irá relatando sus vivencias, experiencias y las lecciones que la vida le ha ido dando.

3.- Aventuras por el Hemisferio Sur

Empezamos con buen pie. Mi compañero de camarote era un contrabandista que llenó el camarote de paquetes que no sé lo que contenían. No ocultaba su profesión y se justificó alegando que la primera en contrabandear era la compañía naviera. El barco debería (según él) zarpar de Barcelona, hacer escala en Cádiz y en las Canarias para después dar el salto hasta Santos, puerto más cercano a Sao Paulo. Pero no lo hizo así, sino que desde Cádiz subió por la costa hasta Lisboa, donde embarcó a una buena remesa de trabajadores portugueses que van a la recogida del café, y aún continuó hasta La Coruña, donde se llenó de gallegos. Parece ser que este “viaje turístico” no es la ruta oficial que debería seguir, y no les importa que eso prolongue el viaje tres días más de lo estipulado. A mi me permitió conocer un paco de ambas ciudades, porque nos dieron varias horas para pasear.

icon para leer más

 

2.- Juventud

Corría el año 1956. La entrada en esta fábrica, que tendría unos 60 trabajadores, significa lo que podríamos llamar la integración plena en el mundo laboral. Los tres empleos que había tenido no pasaban de aperitivos que no me habían permitido captar la verdadera naturaleza de las relaciones entre trabajador y empresario en el mundo capitalista.

icon para leer más

 

1.- Infancia y adolescencia

Vine al mundo el 31 de octubre de 1937, en una Maternidad que había en la calle O’Donnell de Madrid. Y lo primero que vi, si mal no recuerdo,  fueron los resplandores de las bombas con las que las tropas franquistas obsequiaban a la Ciudad Universitaria. Y por supuesto, debí también de escuchar el estruendo. ¿Afectó algo a mi personalidad? Dejo la palabra a los quiromantes y astrólogos. A quien sí debió de afectar, y mucho, es a mi madre. Resplandores y estruendos de explosiones de bombas no debe de ser precisamente un alivio durante los dolores del parto. Y por si fuera poco, a la una de la madrugada.

 icon para leer más

 


Página 4 de 4