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Home Números publicados laberinto 7 La mujer en el año 2000: Igualdad entre géneros y desarrollo y paz para el siglo XXI

La mujer en el año 2000: Igualdad entre géneros y desarrollo y paz para el siglo XXI

En la IV Conferencia Mundial sobre las Mujeres celebrada en Pekín, se aprobó una declaración política consensuada por los países participantes, análisis efectuado sobre los avances alcanzados y obstáculos desde la aprobación de la Declaración de Beijing y la Plataforma para la Acción.

Se establecieron las nuevas tendencias, retos y las acciones venideras para lograr alcanzar la igualdad de los derechos de las mujeres. Para ello se trataron varios temas: El papel de los hombres y los niños en la erradicación de la violencia basada en el género.

También se discutió la variedad de formas que engloba la violencia de género desde las prescripciones culturales, como son la mutilación genital femenina, asesinatos de honor, formas de violación, violencia doméstica y el acoso sexual. Además se trató el tema del aborto siendo éste uno de los temas más difíciles de consensuar. Algunos de los países pretendieron retroceder e ignorar lo que se había acordado en la Declaración de Beijing y la Plataforma para la Acción, pero se terminó consensuando que no se podía ir por debajo de lo acordado en la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer. Se dijo que era necesario el estímulo por parte de los gobiernos, los cuales deben de ir adoptando lo necesario para ayudar a la mujer a evitar el aborto, el cual en ningún momento debe ser promovido únicamente en el campo de planificación familiar; se deben tomar medidas para proveer tratamiento humano y consuelo a las  mujeres que han recurrido al mismo.

Se debe analizar que en las circunstancias en que el aborto no vaya contra la ley, los sistemas de salud deben garantizar el aborto seguro, teniendo en cuenta la libertad de pensamiento, conciencia o de religión, y así se tomarían las medidas necesarias para que el aborto sea seguro y accesible. De esta forma lograríamos salvaguardar la salud y en muchas ocasiones hasta la vida de la mujer.

No es justo para una mujer, sin importar su edad, raza o cultura, que sea sometida al castigo moral, físico y psicológico de una sociedad tradicionalista e indolente, por haber sufrido el mayor atropello como es la violación, y obligada en muchos casos a concebir un hijo no deseado fruto de la violencia que ha marcado su vida.

Es en ese momento cuando se requiere la aceptación de la legalidad  del aborto y así evitar el nacimiento de un ser marcado de forma consciente o inconsciente por el dolor de su madre.

Otro tema conflictivo fue la diversidad de cultura. La Unión Europea partía del planteamiento de reconocer la existencia y respeto de la diversidad cultural y el diálogo entre civilizaciones, siempre que este reconocimiento significara el reconocimiento en pleno de los derechos humanos y libertades fundamentales, aceptando que hay que continuar dirigiendo los  esfuerzos hacia el respeto de la diversidad cultural para alcanzar el cumplimiento de los derechos humanos, asegurando la igualdad entre géneros y el pleno disfrute de los Derechos Humanos sin que se queden minusvalorados.

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